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En entrevista con El Día, el líder gremial sostuvo que no es su objetivo presionar a ningún gobierno y que “sólo exigimos contar con las medidas de seguridad para poder trabajar en paz”. A su vez, consideró validas las acciones en carreteras tras la muerte de un camionero en Antofagasta.

Fueron días intensos en el norte del país, sobre todo luego de la dramática muerte del joven camionero Bayron Castillo, presuntamente asesinado por dos extranjeros indocumentados en Antofagasta. 

Acto seguido, se iniciaron una serie de cortes de caminos y carreteras por parte de camioneros organizados, que exigían gestos de mayor seguridad para ellos. 

Por consiguiente, la respuesta del Gobierno fue la de decretar un estado de excepción en tres provincias del Norte de Chile: en el control fronterizo de la Provincia del Tamarugal y las zonas fronterizas de las provincias de Arica, Parinacota y El Loa.

Cabe destacar que las acciones por parte de los conductores de camiones se extendió más allá del norte del país y se propagó por diversas regiones, donde la de Coquimbo no fue la excepción.

En ese contexto, diario El Día conversó con quien ha estado en el “ojo del huracán” por esta temática y ante la organización de este gremio.

Nos referimos a Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional de Transportes de Carga (CNTC), quien se refirió a la realidad de su asociación y las implicancias de hechos violentos que se han producido en carreteras del país. Esto, en perspectiva a la trascendencia de las decisiones que los camioneros podrían tomar de acá en adelante.



-¿Cuál es la situación de las paralizaciones y acciones en las rutas de Chile tras la jornada de lunes? 

“De acuerdo a la información que yo manejo, de Arica a Magallanes, es que luego de estos días de protesta ya no hay problemas en ningún punto de las carreteras de Chile. No hay que olvidar que yo además soy vicepresidente de la Multigremial Nacional de Emprendedores, por lo que tenemos una presencia importante en todo el país, y hasta el momento puedo decir que todo ha vuelto a la normalidad”. 



-Ha señalado que el rol que ustedes juegan es fundamental, ya que transportan más del 94% de las cosas que se trasladan en Chile y que por eso buscan el diálogo. Pero, también han sido criticados por “paralizar” el país ¿Qué se responde?

“La verdad es que las críticas son sólo eso. Los dirigentes gremiales, las personas y las instituciones adquieren más valor por lo que hacen que por lo que dicen. Nosotros hemos luchado desde siempre defendiendo la democracia, a los emprendedores y principalmente a las pequeñas y medianas empresas, tratando de que nuestros colaboradores, principalmente los conductores profesionales, tengan acceso a una mejor calidad de vida y a una mayor dignidad, particularmente en la zona de carga y descarga, donde pierden tanto tiempo”.



-Pero usted ha señalado que si bien no han amenazado a nadie, sí es claro que tienen el poder de paralizar el país. ¿Concuerda con este diagnóstico?

“Nosotros no somos amenaza para nadie. En distintos diarios o medios de prensa se nos responsabiliza a los camioneros del fracaso del Gobierno de la Unidad Popular y estamos hablando de algo que sucedió hace 50 años atrás, y no es la verdad. También dicen que los camioneros somos privilegados porque descontamos un alto porcentaje del impuesto específico, lo que tampoco es cierto porque otras actividades descuentan el 100%. Hay cosas que uno escucha y que son producto de opiniones de personas que no conocen en profundidad los temas. Yo trabajo en la industria del transporte desde 1970 y lo que requerimos, de fondo, es una modernización, con el uso de nuevas energías o la electromovilidad. Lo que queremos es que esto sea un círculo dinámico. Por eso luchamos”.



-¿Qué expectativas tiene del gobierno de Gabriel Boric? ¿Ha tenido la posibilidad de conversar con él o con alguno de sus ministros?

“Los transportistas estamos dispuestos a conversar con el nuevo Gobierno, para que trabaje con nosotros. Yo fui invitado a Enade, y particularmente hemos realizado planteamientos por el tema de los combustibles. Los señalamos a la Cámara de Diputados, donde Giorgio Jackson ha estado presente. Por lo tanto, el nuevo Gobierno conoce nuestro planteamiento. También hemos sostenido reuniones con el jefe de Gabinete de la futura ministra del Interior, la doctora Izkia Siches, porque a nosotros nos interesa tener diálogo permanente, para presentarle a las autoridades los problemas que tenemos para desarrollar nuestra actividad. Nosotros hemos sostenido diálogo con todos los gobiernos y somos apolíticos”.



-¿Cuál es su perspectiva con respecto de las acciones violentas que han afectado a su gremio y que incluso ha cobrado vidas?

“Pienso que lo importante es preguntarse cuál es la pretensión de los terroristas que nos queman y que nos agreden. Lo que ellos quieren es que nosotros detengamos las actividades y no trabajemos más en estas condiciones; de esta forma, se puede crear un psicosis de desabastecimiento generalizando, y la gente puede salir a acaparar combustible, alimento y otra serie de bienes, porque los camiones somos verdaderas bodegas ambulantes de los distintos supermercados o las distintas materias que se comercializan en Chile. Por lo tanto, yo creo que nosotros tenemos que prevenir y decirle a los gobiernos, autoridades y poderes del Estado que nos ayuden, porque necesitamos seguridad en las carreteras para poder transitar. No es posible que en la macrozona sur tengamos que levantar convoyes o que necesitemos protección militar o de Carabineros para que no maten a nuestros conductores. Nosotros estamos haciendo planteamientos reales . Fíjese lo que pasó con Byron Castillo en Antofagasta, lo mataron unos indocumentados. Por eso hay que terminar con este clima de violencia e inseguridad, porque el problema número uno de los chilenos es la delincuencia y sólo exigimos medidas de seguridad para poder trabajar en paz”.



-Bajo esa lógica ¿cómo considera la medida de un estado de excepción en el norte del país? ¿Piensa que debería haber un tratamiento diferente respecto a lo que sucede en la macrozona sur?

“Creo que para resolver los problemas lo primero que debemos hacer es analizar porqué se producen y donde está la génesis. Lo cierto es que el Estado chileno tiene una deuda con los pueblos originarios y debe resolverla. Creo que cuando eso ocurra realmente, le va a poder quitar las armas a los grupos violentistas como la CAM y otros similares en la macrozona sur”.



-¿Cómo aprecia usted el trato hacia las fuerzas de orden y seguridad en este contexto?

 “En cuanto a la migración, ¿cómo es posible que las fronteras de Chile estén abiertas para que ingrese cualquiera? Es bueno que vengan personas desde el extranjero, pero hagámoslo por donde corresponde. Los estados de excepción que se han implementado ayudan un poco a reforzar la labor que efectúa Carabineros e Investigaciones de Chile, pero pienso que se deben resolver los problemas de fondo. Con respecto a las policías, son instituciones permanentes y nos hemos dedicado a desprestigiarlas. He oído a algunos que quieren reformarlas y hay otros que hablan derechamente de reconstruirlas. Las cosas deficitarias hay que corregirlas, pero no podemos destruir la casa para construir otra nueva. Es cierto, en todas las instituciones hay funcionarios que se han pasado de la raya, otros han metido las manos, pero a las manzanas podridas hay que sacarlas o sancionarlas. Pero tanto Carabineros como Investigaciones son instituciones de la República, y hay que fortalecerlas. Es el pensamiento de los gremialistas”.



-Si hechos de violencia con resultados de muerte se siguen repitiendo, ¿podrían volver a levantar acciones como las que hemos visto en los últimos días?

“No quiero pensar en que tengamos otro mártir. Ya tuvimos a Juan Barrios, una niña baleada, ahora a Bayron y hay muchos heridos. Recordemos que en la macrozona sur han habido asesinatos de dirigentes de los agricultores, por lo tanto considero que ya es suficiente. Hay que ponerse serios, porque es necesario que exista un entendimiento de parte de todos los poderes del Estado, porque Chile no necesita más división ni crispación. Todos tenemos que condenar la violencia, pero también tomar medidas que vayan en esa dirección. No es posible que las pruebas que muchas veces presentan los fiscales sean desestimadas y por otra parte, tengan mejor recepción la de los defensores. Por otra parte, tenemos un Instituto de los Derechos Humanos que reclama sólo por las personas de un solo sector. Parece que Carabineros o Investigaciones de Chile no tuvieran derechos humanos. ¿Dónde están los derechos humanos de la viuda de Juan Barrios, de la mamá y de la compañera de Bayron y de cientos de otras personas? Perdón por mi vulgaridad, pero parece que está mal pelado el chancho, y nuestro llamado es a que las instituciones funcionen. Esperamos que el nuevo Gobierno tenga éxito, pero debe considerar que el problema número uno de los chilenos es la violencia y la delincuencia en todas sus formas”.

 

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